jueves, 3 de enero de 2013

Cine dentro del cine: ¡por favor, un Óscar!

Antes de nada, ¡feliz navidad y feliz año nuevo!
Llevo varios días (por no decir semanas) planeando una mastodóntica entrada al blog, versada sobre la fusión entre Arte y Navidad. Pero entre compromisos propios de estas fechas y los apuntes que se van acumulando en el escritorio, aún está en pañales. Quizás os sorprenda el día de Reyes, pero antes de eso, he decidido confeccionar una entrada más light, sobre todo después de la dedicada a los mapitas de T en O.

La chispa me vino ayer por la noche, viendo 'Toy Story 3', película que disfruté enormemente en el cine con 21 añazos y que volví a disfrutar ayer a los 23. Qué diantres, me encanta esa saga. Vi la primera con la edad justa para sentir amor por cada uno de mis juguetes. ¿Qué niño o niña no se sentiría identificado con eso?


martes, 18 de diciembre de 2012

¿Qué son los mapas de T en O?


Sí, no os sorprendáis: recupero el blog. Lo abrí con una idea en mi cabeza: explayarme en aquello que el endiablado Máster que estoy haciendo no me permitiría. Y mirad, al final Satanás, convertido en unidades didácticas, informes y otras lindezas, me comió la tostada. Pero nunca es tarde. Hoy os voy a hablar de una forma de representar el mundo durante la época medieval (mezclar apuntes de Geografía, Historia y Arte es lo que trae: ¡pum! Se convirtieron en Chocapic).  

¿Qué son los mapas de T en O?

De primeras su nombre sorprende; podría responder perfectamente a su forma: una T dentro de una O. ¿Sencillo, verdad? En realidad, la expresión “T en O” (T and O maps, o T-O maps en inglés) corresponde a Orbis Terrarum, que significa mundo.


martes, 25 de septiembre de 2012

Todo comienza hoy.

Es un gran inicio. El único posible, si nos paramos a pensarlo. Hay que convencerse a uno mismo que solo interesa lo que se hace a partir de la toma de una decisión. Pequeños cambios, insignificantes tal vez, que nos hacen virar completamente en nuestro recorrido. Hace cinco años comencé la universidad, licenciatura en Historia del Arte, ¡nada menos! Eso sirve para mucho, apostillaban algunos, sarcásticos. Bueno, de momento me ha regalado cinco años maravillosos de mi vida (algo es algo). Hace unos cuantos más decidimos hacer las maletas y cambiar de aires; Palencia vino a ser sustituida por León, pero los cánticos contra Pucela se mantuvieron. ¡Qué tiempos!

Mirad qué feliz el señorín...
¿Y todo esta introducción para qué? Estamos en septiembre, mes de cambios, mes de inicios. Mes de decisiones. De la que os hablaba antes me ha traído hasta aquí, resuelta a crearme un blog. Parece que lo he conseguido; más me valía, después de pelear con blogger durante una media hora. Lo admito, las nuevas tecnologías no son lo mío. Mucho facebook, mucho twitter y mucho busco-cosas-en-google-cuando-no-sé-que-hacer-con-mi-vida, pero a la hora de la verdad, leo HTML y me tiemblan las piernas. Siempre he sido mucho más de lo clásico... vivan las máquinas de escribir, libertad creativa.

Ya es hora de quitarse las galas: queda inaugurado este blog. De momento no entraré en promesas estilo "prometo cuidarlo y actualizarlo", porque luego se llega a decir "mi perro se comió los deberes mientras mi casa se inundaba", cuando todos sabemos lo cómodo que es encadenar un capítulo tras otro de The Big Bang Theory en seriesly. Pero quedáis avisados: hablaré de cosas totalmente inútiles, de ésas que se la sudan a la prima de riesgo. Seguramente mis opiniones de arte, cine, series, música y generalidades varias no le interesen a nadie. Pero yo ya me he decidido, y empiezo hoy.


Et ego Geloira.