Los caminos de la parodia son inescrutables. Andaba yo brujuleando por internet hace unos días (SÍ, esos días que tenía que dedicar al estudio de las asignaturas del Máster) cuando descubrí una imagen que despertó mi afán investigador. Era, todo sea dicho, una imagen grandiosa que hizo preguntarme lo siguiente: ¿cuántas versiones pueden hacerse de una obra que ha trascendido tanto, hasta convertirse en un icono del arte occidental? Con ese hito me refiero a 'La última cena' de Leonardo Da Vinci.